¿Cómo puedo denunciar?
Puedes denunciar entregando información como videos, documentos o fotografías sobre los hechos que le afectaron y que pueden ser delito.
La Fiscalía tiene el deber de proteger a las víctimas y a los testigos.
¿Quién puede denunciar?
Cualquier persona puede hacer una denuncia ya sea como víctima, testigo o como denunciante. Es por esta razón que si usted tiene conocimiento de un hecho que puede ser constitutivo de delito, debe denunciarlo.
¿Dónde denunciar?
¿Por qué es importante denunciar?
Su denuncia obliga a la Fiscalía a analizar la información para saber si existen delitos. También permite evaluar si una víctima o testigo necesita protección.
La información que usted aporte podría coincidir con otras similares y eso permitirá realizar una mejor investigación, logrando, por ejemplo, agrupar los casos y desbaratar bandas, generando mayor información para perseguir de manera más efectiva los delitos.
Además, puede ayudarnos a tener más y mejor información sobre los delitos que se están cometiendo, y así las autoridades también pueden adoptar mejores medidas de prevención.
¿Qué me pedirán si quiero hacer una denuncia?
Las personas que la atiendan le pedirán su cédula de identidad o algún otro documento que acredite quién es usted, y le pedirán que entregue información personal como su domicilio, teléfono o correo electrónico. Después de eso, le pedirán que relate lo ocurrido con la mayor cantidad de detalles.
¿Qué pasará una vez que haga la denuncia?
Después de analizar la denuncia, la Fiscalía inicia la investigación. Para ello puede necesitar contactarse para informarle qué va a suceder con su denuncia o para explicarle la necesidad de que participe en alguna parte de la investigación.
Es posible que tenga que:
• Contar lo ocurrido para aclarar o complementar algunos detalles de los hechos que denunció.
• Si tiene alguna dificultad para asistir, infórmelo para ayudarle a solucionarla.
• Ir a alguna oficina de la Fiscalía para entregar más información como fotografías, videos o documentos. Esto ayudará al fiscal que investigará el caso.
¿Quién me protege si denuncio y recibo amenazas?
Si usted siente que está en riesgo o ha recibido amenazas, la Fiscalía te protegerá, coordinando acciones con la red de apoyo a víctimas, la que está integrada por las policías y otras instituciones.
El Ministerio Público cuenta con Unidades Regionales de Atención a las Víctimas y Testigos, conformadas por psicólogos, trabajadores sociales y abogados que brindan atención a las víctimas y testigos de los delitos.
Ellos evaluarán el riesgo al que pueda estar expuesto e implementar medidas de protección que resulten necesarias para su seguridad y para facilitar su participación en el proceso.
¿Me explicarán cómo es el proceso?
Si, le explicaremos lo que se va realizar durante el proceso.
A grandes rasgos, el proceso contempla inicialmente hay una denuncia, según los antecedentes, se abre una causa y se formaliza la investigación. La formalización es la comunicación a una persona por los delitos que está siendo una investigada.Esta comunicación se hace en presencia del juez de garantía.
Dependiendo de la gravedad del delito, el o la fiscal podrá solicitar medidas cautelares como prisión preventiva, arresto domiciliario total, arresto domiciliario nocturno, firma, arraigo nacional, entre otras.
Posterior a la formalización, el juez otorgará un plazo de investigación y la causa se cerrará, pudiendo tener una salida alternativa o un juicio oral.
La Fiscalía es la insittución que investiga los delitos y son los Tribunales los encargados de decidir qué pasará con la persona que cometió los delitos que usted denunció.
Además nuestra labor también es protegerte.
¿Quién me debe apoyar y acompañar en este proceso?
El adulto más cercano a ti, con quien vives y quien te cuida es quien debe apoyarte en todo lo que necesites. Esa persona:
• Debe ser cariñoso.
• Te protege.
• Te entrega seguridad cuando te sientes triste, asustado o con pena.
• Te genera confianza, está disponible cuando lo necesitas, te responde y ayuda cuando estás en peligro.
• Te entrega buen trato, cuidándote y procurando tu bienestar para asegurar que crezcas en un ambiente de respeto, cariñoso y seguro.
El adulto que te cuida no debe darte miedo.