Administrador de Quillota prestó colaboración como integrante de USAR Chile en Venezuela
Andrés Zavala, Administrador Fiscalía Local de Quillota
-Participó de la misión enviada durante diez días Bomberos, ayudando en el rescate del conserje atrapado bajo los escombros de un edificio en derrumbado por el terremoto.
Las imágenes que se han conocido de los dos terremotos que azotaron Venezuela el 24 de junio pasado son desolador, un panorama mucho peor e impactante en el lugar de los hechos del que fue protagonista Andrés Zavala, Administrador de la Fiscalía Local de Quillota y miembro desde el año 2008 de USAR Viña del Mar, cuando participó en su creación.
Como lo hizo en Haití en los incendios del sur de Chile, esta vez fue parte del equipo seleccionado para ayudar en la misión de rescate en Venezuela. Para conocer cómo fue esta experiencia conversamos con Don Andrés tras su regreso a la Fiscalía local.
¿Cómo es la conformación del equipo al momento de una emergencia como la de Venezuela?
Somos 135 los que integramos el USAR y cada uno tiene un puesto. En mi caso, yo en la unidad tengo un puesto que yo soy líder de rescate, pero faltaban operadores técnicos de búsqueda. Así que, como yo no estaba de turno, me pidieron que me activara para ir de operador de búsqueda.
Cuando empezó el monitoreo y que se veía que había muy grandes posibilidades de viajar ese día en la noche, yo le escribí al Director Ejecutivo y al Fiscal Jefe. Afortunadamente ellos siempre han sabido de mi labor en USAR, porque yo no es la primera vez. Entonces, conté con sus autorizaciones y ahí me puse disponible.
¿Cómo fue la experiencia allá?
La verdad es que fue muy complejo, y sobre todo porque uno se da cuenta ahí mismo que la cantidad de muertos va a ser exponencial respecto de lo que se está diciendo. O sea, yo creo que la cantidad de muertos va a superar ampliamente las cifras oficiales de este minuto. Y muchos niños, muchos. Eso fue una de las cosas que más por lo menos a mí, más me marcó porque estaba a la vista que había muchos niños entre las víctimas.
¿Me imagino que el trabajo fue muy complejo porque las estructuras estaban colapsadas?
La forma del derrumbe, del aplastamiento fue de tal manera que donde nosotros nos metíamos estábamos en riesgo todo el rato. Fueron de alto riesgo todas las maniobras que realizamos porque nosotros realizamos muchas evaluaciones de sitio. Estuvimos en muchas partes hasta que se nos asignó la tarea con el conserje. Después salimos nuevamente, una vez que se sacó el conserje, nos mandaron a otra zona también muy destruida, muy dañada, donde también es lo mismo, de alto riesgo el trabajo, con estructuras muy inestables y con muchos problemas de acceso.
¿Usted qué destacaría de esta misión? ¿Es lo más más relevante que le ha tocado vivir hasta ahora?
Bueno, de hecho, sacar a alguien con vida después de la cantidad de horas que se tuvo que trabajar para sacarlo y de en la forma en que estaba atrapado, porque sacar a alguien con vida no es tan difícil, pero sí en las condiciones que estaba él, que fue muy complejo, muy difícil y la estructura estaba muy inestable.
Y por otro lado la gente de Venezuela que estaba muy decaída, muy golpeada. Eso fue impresionante.
¿Cómo fue el regreso a Chile?
Lo que pasa es que todos estos procesos son estandarizados y son en base a protocolo. Por eso que nosotros, por ejemplo, no tuvimos problema con nadie, porque nosotros estábamos adscritos a los sistemas internacionales. Nosotros no fuimos a hacer turismo rescate. Y nuestro protocolo establece que son 10 días, son siete de operaciones, dos de traslado y uno de back up. Y tienen que ver, entre otras cosas, también con la salud mental, la salud física, el cansancio, el agotamiento. Están estudiados los tiempos.